lunes, 26 de octubre de 2015

UN PREMIO MERECIDO, A PESAR DEL POLITIQUEO.

Duele que el gobierno se haya tenido que acordar de la escuela taurina de Madrid, para concederle el premio nacional de tauromaquia, cuando la escuela ha sido amenazada por la dictadura morada encorsetada de la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena.

Duele que el premio sepa a politiqueo, cuando el premiado tiene todo el merecimiento.

La escuela taurina de Madrid más que ser mártir de una indocumentada jueza metida a alcaldesa por la gracia de Pablo, ha sido la semilla que ha crecido hasta florecer a grandes figuras del toreo y profesionales del toro. En la escuela han convivido los sueños y los deseos, los recuerdos y las ganas. Siempre con los pies en la tierra y recordando la famosa frase “ser torero es difícil, llegar a figura, casi un milagro” la escuela, ha conseguido el milagro en más de una ocasión. Y ha llegado hasta tal punto, que ahora, la gran añada que salió de ella, denominada los príncipes del toreo, con permiso de Yiyo, que en paz descanse, sea ahora la encargada de dictar lecciones, cumpliendo así con la regeneración de la escuela.

Ojalá se siga soñando y cumpliendo deseos, a pesar del poco alcance a entendederas de cierta agrupación de partidos políticos.

Enhorabuena a la escuela de Madrid, a sus integrantes y a los que gracias a su trabajo, la han engrandecido.

No hay comentarios:

Publicar un comentario