miércoles, 18 de mayo de 2016

BEBAMOS TODOS DE ESO...

La torería no es sólo una virtud del torero. Hay cosas en el ambiente y el panorama de la fiesta que no se deben perder y que reflejan las circunstancias de un espectáculo único, con historia, contenido y verdad. Además de responsabilidad, grandeza, y a veces, mala suerte.

No se debe perder la expresión de un torero en el patio de cuadrillas. Su cara es un fiel reflejo de lo que puede dar de sí una tarde de toros. Ahora, esa cara esta escondida en una sala de toreros, que no dudo de su comodidad para el que se pone delante del toro, pero que quita ese misterio que el espectáculo no debe dejar que se diluya.

Tampoco se debe perder el aroma a habano en los tendidos. Sé que para algunas personas puede ser muy molesto, yo hasta las entiendo, pero ese olor da personalidad al ambiente taurino y perderlo sería un pecado.

En estos tiempos ya hemos perdido bastante. Hemos limado la integridad, tan desaparecida a veces, nos hemos cargado la grandeza de ver arrancarse a un toro de largo al caballo de picar, tanto, que ahora lo vemos y nos parece extraño. No veáis lo que me duele que el tercio de varas ande en peligro de extinción.

Debemos recuperar la seriedad, dichosa ella, algún día hablaremos largo y tendido de ella. Se ha perdido tanto, que ya hasta un hecho exclusivo y único como es el indulto de un toro bravo, de mejor toro bravo, ha quedado mutilado por la jarana fiestera de los pueblos envidiosos.

Si Sevilla indulta. Jerez, Dos Hermanas y Osuna no son menos.

Menos mal, que “Cobradiezmos” seguirá en la cabeza de todos. De eso ya se encargó él, sembrando con el hocico el albero maestrante la estirpe de la emoción de ser toro bravo.

Estos días he visto algo que no encaja. En Madrid, por San Isidro, se han atrevido a llevar una garrafa.

Lejos de aquel botijo o búcaro con el nombre del torero que llevaba agua fresca de ilusiones y triunfos y de la antiestética botella de agua mineral con el tapón agujereado, que nos la hemos tenido que tragar por “cajones” ahora pretenden que por los callejones sobre agua.

Menos garrafas de agua por los callejones y más llenarlos de emoción y seriedad.

Bebamos todos de eso.

Fran Pérez @frantrapiotoros

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